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Restauran el reloj de Astorga en el que dos figuras, hombre y mujer, dan las campanadas

Mecanismo del reloj de Astorga reparado

Alberto Gómez

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Son muchos los turistas que visitan Astorga que corren hasta la Plaza Mayor para escuchar pero, sobre todo, ver cómo Juan Zancuda y Colasa, dos figuras que representan a una pareja de maragatos, golpean la campana central del reloj que está situado en la fachada del ayuntamiento. Y la golpean, lógicamente, tantas veces como horas sean en ese momento. 

Durante los siglos XVII y XVIII se crearon en Europa varios ingenios mecánicos que hoy nos recordarían a algunos de los robots que tratan de facilitarnos la vida. Dichos ingenios fueron fabricados en su mayoría por relojeros y lo que se pretendía era entretener a las gentes de la corte o como atracciones en las ferias de la época. Representaban figuras humanas o animales y con el tiempo fueron colocados en grandes relojes como los de algunas plazas de nuestra geografía. 

Una obra precursora

Este singular reloj tiene su origen en el siglo XVIII, en lo que suponía ya toda una compleja obra de ingeniería para la época. Posteriormente hubo otros modelos pero que, en cualquier caso, conservaron siempre las dos emblemáticas figuras, unidas para siempre al nombre de Astorga.

El último modelo, del siglo XX, ha tenido que ser restaurado en los últimos meses por dos expertos relojeros que han podido reparar y poner a punto la maquinaria del que está considerado como el símbolo de la fachada barroca del consistorio de la localidad leonesa. 

Además de la maña y profesionalidad de los dos relojeros, un electricista ha actualizado también los componentes eléctricos, ya que esta curiosa pieza funciona de manera automática y se da cuerda mediante un interruptor de mercurio. 

Los dos relojeros, Javier Páramo e Ignacio Delgado, son oriundos de Palencia y sí que son profetas en su tierra, ya que se encargan del mantenimiento del reloj de la catedral de la ciudad que los vio nacer.

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