El juez Hurtado archiva la causa contra el 'número dos' del fiscal general por la filtración del correo de la pareja de Ayuso
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El juez Ángel Hurtado ha decidido archivar la investigación contra Diego Villafañe, teniente fiscal de la Secretaría Técnica, en la causa contra el fiscal general por la filtración de un correo de la pareja de Ayuso. El juez entiende que no hay indicios suficientes para mantener su imputación pero sí confirma su decisión de tomar declaración al fiscal general y la fiscal provincial como imputados el pasado mes de enero. Que Alberto González Amador fuera el primero en difundir uno de los correos del caso, explica, es una “divulgación autorizada”, desestimando la principal línea de defensa del fiscal general en este caso.
El magistrado explica que sus sospechas sobre que Álvaro García Ortiz y Pilar Rodríguez filtraron el correo en la noche del 13 de marzo siguen vigentes. Que para entonces hubiera estado a disposición de más personas, explica, es “indiferente” porque “lo determinante” es que hay “elementos indiciarios suficientes para atribuirles la filtración” en la noche de ese día a varios medios de comunicación.
Todas esas personas que pudieron tener acceso al correo, entienden, “ninguna relación guardan con los hechos”. “Queda descartada esa indefinida hipótesis planteada por la defensa”, anuncia Hurtado, desestimando así la principal línea de defensa del fiscal general. Tampoco influe en el proceso que el propio González Amador, a través de Miguel Ángel Rodríguez, difundiera correos de las conversaciones que su abogado mantenía con la Fiscalía. Eso, dice, es una “divulgación autoridad” que “no supone quibra alguna sobre la confidencialidad”.
Las negociaciones entre un abogado y un fiscal, añade Hurtado, es “material sensible” y “ha de pasar por criterios de confidencialidad”. La Fiscalía, añade, tiene un “deber de reserva”. Los Abogados del Estado que defienden a los dos imputados y la Fiscalía sostienen desde hace semanas en sus escritos y sus interrogatorios que el primero en difundir información de su caso fue el propio empresario y que, además de no haber pruebas para atribuir la filtración al fiscal general, no existía un secreto que revelar.
Cierra el caso contra Villafañe
El magistrado imputó al teniente fiscal de la Secretaría Técnica, Diego Villafañe, tras comprobar que había sido el encargado de recopilar la información sobre el caso de Alberto González Amador a través de una dación de cuentas, pero ahora entiende que no hay pruebas suficientes ni de que filtarara el expediente completo ni tampoco el correo con su confesión. Los indicios contra él, afirma el juez, “pierden consistencia”.
Además, añade el juez, no participó en la elaboración de la nota de prensa del 14 de marzo de la Fiscalía sobre el caso, que desencadenó en origen esta causa, ni tampoco tuvo en su poder el correo de la pareja de Ayuso. “La consecuencia no ha de ser otra que acordar el sobreseimiento de la causa para él”.
Villafañe, en su declaración ante el juez, negó haber participadó en ningún tipo de filtración y explicó su papel en el caso: recibió el encargo de contactar con la Fiscalía de Madrid en los primeros días de marzo de 2024 para, a través de una dación de cuentas oficial, recibir toda la información del caso, aunque no los correos que el fiscal Julián Salto había cruzado con Carlos Neira.
La causa, por tanto, sigue adelante contra el fiscal general Álvaro García Ortiz y la fiscal provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, a falta de pocas diligencias restantes en el caso. El magistrado está a la espera de recibir información adicional de Google y la Guardia Civil sobre el borrado que el fiscal general hizo en su teléfono así como de tomar declaración a Pilar Sánchez Acera, exasesora en Moncloa y actualmente secretaria de organización del PSOE de Madrid.
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