La llama de la Revuelta de la España Vaciada sigue “viva” también en Cuenca: “Juntos somos más fuertes”

El movimiento ciudadano de la Revuelta de la España Vaciada cumple este lunes 31 de marzo seis años de existencia. Se trata de un conglomerado de asociaciones y plataformas con carácter nacional que lamentan, todavía no ve cumplidos “muchos de sus objetivos”. Pero, resaltan, “sigue estando la fuerte convicción de que otro modelo de país es posible, por lo que no se dejará de trabajar desde la movilización social con el fin de que sus demandas sean escuchadas y tenidas en cuenta para revertir la despoblación”.
Este lunes, sonarán las campanas en varias localidades de Cuenca y Guadalajara para recordar cómo hace seis años cien mil personas se manifestaron en Madrid para reclamar un cambio político en varios territorios españoles. Desde la Revuelta, lamentan que “la problemática de la despoblación” ha pasado a un “segundo plano” tanto en el orden mediático, como en el orden político.
Milagros Herreros es portavoz de Cuenca Ahora, movimiento ciudadano y partido político que es parte de la Revuelta. “Muchas veces, por costumbre, por naturalizar todo, al final terminamos asumiendo que la realidad que tenemos es lo normal”, reflexiona. Pero defienden que no es así.
Herreros apunta a dos problemas en concreto en la provincia: la ganadería industrial y el ferrocarril. Respecto a las macrogranjas, explica: “Nos ha ido poniendo en pie de guerra, porque hemos visto que de poco a poco, pero de manera intensa, se han ido instalando en los pueblos”. Lamenta que tras acabar la moratoria “no se nos ha citado”. “Ni para hablar de los problemas, ni siquiera para escucharnos”, recalca.
“La única solución que nos han dado es que vamos a tener un problema más, la instalación de plantas de biogás. Volvemos al punto de inicio”, lamenta.
En cuanto al ferrocarril, Herreros recuerda que tras Filomena y la DANA, hay partes de la vía del tren que pasan por Cuenca que están “prácticamente inservibles”. “Esto ha añadido más pesadumbre y pesimismo en la posibilidad de recuperar la línea”, lamenta la posibilidad. A esto, se suma que hay otros territorios en los que se incentivan los transportes por ferrocarril. “Esto lo que hace es dejar este sentimiento de desigualdad y de desequilibrio del que siempre hablamos”, explica.
El futuro de la Revuelta
Pero no se amilanan. Milagros Herreros explica que “siempre” se ha creído que la ciudadanía muestra su “voz” en las elecciones. “Es donde tú con tu voto ejerces ese derecho a opinar sobre lo que es el futuro más cercano a ti, tu voto a tu ayuntamiento, el voto a tu comunidad”. Pero el movimiento de la Revuelta, explica, lo que ha hecho es abrir una “ventana” a la realidad de estos territorios. “Hemos abierto una ventana a nuestra realidad, para no asumir que no puede ser cambiada”.
Por un lado, explica, se trata de no asumir que nuestra realidad “no puede ser cambiada”. Pero, argumenta, las problemáticas han ido cambiando, junto con el movimiento ciudadano. “Tenemos que saber que todos juntos somos un poquito más fuertes y eso nos ayuda a no callar y seguir en la batalla”, afirma.
Este domingo, se ha leído un manifiesto en varios lugares de España. En él, quieren transmitir un “mensaje positivo” para “dignificar el territorio despoblado”, en concreto el rural. “Para reconocerlo como un lugar rico en recursos naturales, y sus habitantes somos sus custodios y defensores”.
“Nuestros pueblos y territorios, descartados por un sistema económico depredador de los recursos que busca solo la rentabilidad monetaria, ofrecen oportunidades para afrontar la honda crisis global en que nos situamos y reconstruir la sociedad desde otros parámetros más sostenibles. Mantenemos la memoria de lo comunal y sostenemos con nuestro esfuerzo las estructuras comunitarias que ponen en el centro a las personas, sus necesidades y esperanzas”, destaca el manifiesto.
En el documento, el movimiento exige un Pacto de Estado que “comprometa a las Administraciones estatal y autonómicas en la adopción de medidas que protejan los servicios básicos, generen inversiones para un desarrollo justo, aborden el problema de la vivienda, atiendan las propuestas de nuestro modelo de desarrollo, salvaguarden los derechos de los pueblos y se impliquen en la defensa del territorio”, concluyen.
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