Ya no hay marcha atrás: El Cabril acogerá los restos de todas las centrales nucleares de España

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha ratificado cómo será el futuro del centro de almacenamiento nuclear de El Cabril: durante los próximos 50 años tendrá que acoger los residuos de media y baja intensidad de todas las centrales nucleares de España que se tienen que ir desmantelando de manera progresiva.
El centro de almacenamiento de residuos radioactivos de El Cabril, en la sierra Albarrana de Hornachuelos, seguirá funcionando al menos hasta el año 2073, según los planes del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) incluidos en el 7º Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR). Antes, el también conocido como cementerio nuclear tiene que ejecutar unas obras muy ambiciosas con las que se duplique su capacidad actual. El objetivo es tener sitio suficiente como para guardar todos los residuos procedentes de las centrales nucleares.
Eso sí, España aún tiene que resolver un gran problema: ¿qué hacer con los residuos más peligrosos, los más activos? Son los que afectan principalmente al núcleo, donde se genera la radioactividad más extrema. Europa insta a los países nucleares a construir primero un Almacén Temporal Centralizado para trasladar allí esos restos en primer lugar. Posteriormente, se ubicarían en un almacén definitivo, hasta el final de la vida útil de la radiación, que en los casos más extremos dura miles de años.
No obstante, las centrales nucleares son enormes construcciones con material contaminado, la mayor parte de media y baja actividad. Todo ese material de derribo es peligroso y tiene que ser almacenado en un lugar seguro. El único que existe en España es El Cabril. Por eso, la empresa nacional Enresa va a ejecutar una obra con la que se duplicará la capacidad de El Cabril y donde tiene que hacer sitio para que durante los próximos 50 años se puedan almacenar todos los residuos procedentes de todas las centrales nucleares que se están desmantelando en España.
Enresa trabaja en un proyecto en dos fases. En la primera, y con el horizonte puesto en 2028, se construirían 12 celdas más. La segunda fase, sin fecha, prevé otras 17. En total, serían otros 25 recipientes especiales en los que poder sepultar los residuos de media, baja y muy baja intensidad procedentes de todas las centrales nucleares españolas.
A El Cabril ya han comenzado a llegar residuos procedentes de Santa María de Garoña, la primera nuclear que se está desmontando en España. Ya hay residuos de Zorita y también de Vandellós. Y eso está provocando que el centro se esté llenando rápidamente. En 2023, el cementerio nuclear cerró al 83% de su capacidad. Se teme que al cierre del 2024 se aproxime ya al 90%.
Por eso, Enresa está ejecutando ya una nueva celda, con la que aliviar estas tensiones de espacio. A El Cabril no solo llegan residuos de centrales nucleares, sino también de hospitales y laboratorios españoles. Es mucho el material que acaba teniendo algún tipo de radioactividad, aunque sea de muy baja intensidad, que tiene que acabar sí o sí en la sierra de Hornachuelos por seguridad.
En España aún siguen activas siete centrales nucleares que están llegando al final de su vida útil. En los próximos 50 años no solo se irán apagando, sino que habrá que desmantelarlas y descontaminarlas. Toda su historia acabará en este enclave de Sierra Morena, sepultadas en celdas de hormigón perfectamente selladas con las que evitar problemas en el futuro.
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